La respiración del recién nacido

Si prestas atención a la respiración de tu bebé podrás descubrir qué le pasa en ese momento y qué espera que hagas. En caso de tener un ritmo alterado, seguramente haya un motivo pero también hay formas de normalizarlo.

Si prestas atención a la respiración del recién nacido  podrás descubrir qué le pasa en ese momento y qué espera que hagas. En caso de tener un ritmo alterado, seguramente haya un motivo pero también hay formas de normalizar la situación.

Una de las grandes necesidades de tu bebé recién nacido es el oxígeno, pero habrás notado que cuando llora o cuando le cuesta dormir, suele alterar su ritmo de respiración. Respirar es una tarea muy nueva para el bebé y no tan fácil como parece. Lo bueno de esto es que tú puedes ayudarlo.

Las alteraciones en la respiración del bebé expresan para una mamá que quiera oír aquello que está sintiendo y también lo que necesita de ti en ese momento. Si está acongojado, notarás que deja entrar el aire a intervalos muy cortos. En cambio, si está enojado, alterna ritmos de respiración con gritos y llantos en el medio.

La respiración del recién nacido: ¿Cómo calmar a tu bebé?

Una estupenda manera de calmarlo cualquiera sea la causa es ayudarlo a recuperar su respiración normal. Para eso es recomendable que te apartes a un lugar tranquilo con tu bebé en brazos y una vez que nada te distraiga, comiences a sincronizar tu respiración con la de él.

Lo primero que puedes hacer es abrazarlo y unir tu pecho con el de él. Prestar atención a su respiración y entrar en su ritmo, siempre en silencio sin copiar ni los gritos ni el llanto. Muy de a poco y sin pretender forzar, empezarás a respirar un poco más lento y continuarás así hasta que notes que el bebé ha comprendido la consigna y te sigue. Lo mejor es mantenerte así hasta que escuches y sientas ese suspiro que te anuncia que la calma ha llegado.

Un remedio alternativo cuando todo esto no da resultado: salir de casa y darle un paseo. Aún no se ha encontrado explicación al hecho de que el vaivén del auto o el cochecito y el cambio de ambiente resulte mágico.

Te puede interesar

La crianza de las ninas

La vieja rima infantil: "con azúcar y especias todo se puede, cintas y rizos, lo que ella quiere", resume bien algunos de los estereotipos asociados con las niñas.

La verdad es que hay muchas diferencias en la educación de las niñas y los niños, vienen programados de manera diferente, tanto física como emocionalmente. Es por esto que a veces se necesitan diferentes estrategias para apoyar su desarrollo social, emocional y físico. Sin embargo, como lo dice la neurocientífica Lise Elliot en su libro “cerebro rosa, cerebro azul”, "las diferencias entre niños y niñas no son tan definidas como muchos padres creen. Sí, hay diferencias innatas, pero debemos ser conscientes de cómo se desarrollan por causa de nuestra crianza".

Durante los primeros años de la crianza de niñas y niños hay muy pocas diferencias obvias entre ellos, además del hecho de que pueden llevar ropa diferente. Debido a esto, es útil para los padres animar a sus niñas a participar en actividades que pueden ser vistas como del sexo opuesto ya que es una excelente forma para hacerlas sentir valoradas e iguales en actividades que han sido históricamente dominadas por hombres. Como dice Elliot: "Las chicas también pueden hacer cosas en estos días".

Las niñas deben ser alentadas a participar en actividades que han sido catalogadas para los hombres como, como patear una pelota o ayudar con las tareas afuera de la casa. Los padres deben trabajar para contrarrestar los estereotipos de género, asegurando que sus hijas no se sientan limitadas sobre lo que pueden lograr. Este estímulo debería comenzar a temprana edad.

Linda, una madre de tres hijos está de acuerdo. En cada oportunidad que se le presenta, anima a sus dos hijas a salir a patear un balón con su hermano: "Para ellas no solo es importante salir a jugar, sino también participar en diferentes actividades. Quiero que mis hijas sepan que pueden lograr todo lo que se propongan.

Las niñas suelen empezar a hablar más pronto que los niños y este es un buen momento para que aprendan a articular sus sentimientos. Esto no tiene que ser complicado, solo se trata de enseñarles a reconocer sentimientos y decir cosas como: "Estoy triste" o "Soy feliz" ya que les ayudará a decir y comprender lo que sienten. De forma similar trata de no ignorar esos sentimientos, reconoce su tristeza y luego proporcionarle una fuente alternativa de distracción: "Sé que estás triste porque no puedes comer un aperitivo, pero es que vamos a cenar muy pronto, ¿qué tal si me ayudas a buscar unas cucharas? ". Normalmente, los padres están más inclinados a apoyar y reconocer los sentimientos y emociones de las niñas que las de los niños, sin embargo, es importante que los valides a ambos por igual.

También está claro que las niñas tienden a disfrutar de juegos creativos y estructurados durante períodos más largos que los niños. Además de animarlas en las actividades habituales como dibujar y colorear, es útil motivarlas a desarrollar sus habilidades motrices (gruesas y finas) con actividades que involucren lanzar y recoger una pelota o hacer mosaicos pegando sobre alguna superficie algunos objetos pequeños.

Para Linda, una caja de vestir y una mesa de artesanía pequeña en la esquina de la sala significa que sus hijas pasarán muchas horas felizmente ocupadas. También anima a tu hijo a unirse a todo y trabajar juntos seleccionando y pegando cosas para crear pequeñas obras de arte para pegar en la nevera. "No quiero que mis hijos piensen que no pueden hacer lo que les gusta, como disfrazarse. Tessa se viste a menudo como bombero y Toby se viste como bailarina de ballet y creo que es genial. Además, es importante incentivar su individualidad y su personalidad"

La antropóloga Meredith F Small afirma: "Nuestros esfuerzos como padres deben dirigirse a los talentos y deseos individuales de nuestros hijos, esforzándonos por dejarlos convertirse en quienes quieren ser y no debemos sobrevalorar la importancia de los modelos en su desarrollo". Como padres, necesitamos reconocer las diferencias innatas entre criar a los niños y las niñas y trabajar para no quedarnos con los típicos roles de género. En su lugar, debemos alentarlos a alcanzar lo que deseen y este apoyo debe comenzar en los primeros años para permitir que las niñas vean más allá de los estereotipos de género.

Este artículo fue escrito por Sarah Pietzak, escritora, blogger y madré de 3 pequeños y ruidosos niños.

 

Te puede interesar