Desarrollo físico, el habla de tu niño

Algunas formas de mantener a tu hijo hablando

1. Frases cortas y sencillas

Esto hace que para tu hijo sea más fácil a entender y les proporciona algo que pueden copiar.

2. Repetición

El lenguaje de repetitivo le da a tu hijo la oportunidad de escuchar y luego practicar. Usa frases simples y tan cortas como las de tu hijo o sólo un poco más largas. Si la frase es demasiado difícil es poco probable que tu hijo la copie y la use.

3. Expandir y agregar

Añade palabras a lo que dice tu hijo. Esto le permite al niño aprender nuevas palabras y entender cómo se juntan. También reconoce lo que tu bebé ha dicho de una manera positiva, tu hijo no tiene que repetir una oración muy larga pero seguramente querrá intentarlo más tarde.

4. Dale opciones

Al hacerle preguntas a tu hijo, dale una selección de posibles respuestas. Al hacerlo, aumentas la probabilidad de éxito y aplicas el lenguaje repetitivo al mismo tiempo.

5. Recuerda: Los niños desarrollan habilidades lingüísticas a diferentes ritmos

• Responde positivamente a cualquier intento que haga. Está bien cometer errores, es parte del aprendizaje y si es elogiado, es más probable que quiera intentarlo de nuevo.

• Repite. Los niños necesitan oír las mismas palabras y frases usadas una y otra vez antes de usarlas.

• Habla con tu hijo, léele, juega con él, escúchalo y respóndele.

6. Consulta a un patólogo de habla si tienes alguna preocupación con respecto a la comunicación de tu hijo:

• Ponte en contacto con el Centro de Salud  local (la mayoría tiene o conoce los Servicios Pediátricos de Patología del Habla)

• Busca en el directorio “Patólogo del Habla - Pediátrico".

Para obtener más información, consulta sobre Desarrollo físico de niños.

Esta información fue gentilmente proporcionada por Gillian Fong, Patóloga del Habla, abril de 2007.

Tecnicas de lectura para ninos

  • Comienza a leerle a tu hijo desde el momento en que nace. Nunca es demasiado pronto para animar a tu hijo a desarrollar el amor por la lectura.
  • Léele a tu hijo todos los días. Haz que la lectura se vuelva una parte esperada y agradable de su rutina diaria.
  • ¡Haz la lectura divertida! Si te gusta leer, él también lo disfrutará y aprenderá a asociar la lectura con algo divertido.
  • Elije libros con los que tu hijo pueda identificarse como aquellos que se relacionan con sus experiencias de vida.
  • Crea una conexión personal entre tu hijo y un libro.
  • Haz libros con tu hijo, acerca de él, de su familia, de su escuela, de su vida, entre otros. Esta es una gran manera de fomentar el amor por los libros.
  • Asegúrate de que tu hijo te vea leyendo, ya sean sus libros, el periódico o la caja del cereal, si ven que te gusta leer, también querrán hacerlo.
  • No escojas libros demasiado largos o complicados para su edad y experiencia. Si están cansados y confundidos por la dinámica, no querrán continuar.
  • ·• Lleva a tu hijo a una de las actividades de cuenteros en tu biblioteca más cercana. Estas actividades son a menudo seguidas por actividades artísticas y tu hijo asociará la lectura con diversión.
  • Elogia todo intento de lectura de tu hijo, incluso cuando son pequeños y sólo están "leyendo" de memoria o están cometiendo muchos errores. Cualquier esfuerzo que ellos hagan debe ser elogiado y recompensado.
  • Cómprales libros como regalos o recompensas sorpresa por su buen comportamiento.

Consejos para los padres

  • Lee a tu hijo todos los días.
  • Haz que la lectura en voz alta sea parte de la rutina de tu hijo. A los niños les gustan las rutinas diarias, estas les ayudan a sentirse seguros. Leerle a tu hijo es una muy buena forma de terminar el día y una buna forma de prepararlos para ir dormir.
  • Elije libros con los que tu hijo pueda estar identificado y pueda interactuar, libros de repetición, rimas, historias predecibles o libros con patrones de palabras. Estudios han demostrado que leerles a los niños este tipo de libros mejorará notoriamente la manera en que aprenden.
  • Elije libros apropiados para su edad y con temas que llamen la atención de tu hijo.
  • Utiliza los libros duros y gruesos para los bebés. No se dañarán incluso sí pasan más tiempo en la boca de tu bebé que en sus manos.
  • No trates de enseñarle a tu hijo cuando estés leyendo con él. Haz que la lectura sea divertida y deja que tu hijo te interrumpa, haga preguntas y te cuente la historia si la conoce.
  • Se expresivo cuando leas. Si te emocionas con la lectura, tu hijo también se emocionará.
  • Incluso si tu hijo ya pueda leer solo, sigue leyéndole.
  • Pon sus libros en una estantería baja o en contenedores plásticos que puedan alcanzar y acceder fácilmente.
  • Haz libros con tu hijo. Esto ayuda a fomentar la lectura y es divertido para la familia también. Utiliza fotografías de tu hijo, de tus familiares, mascotas, juguetes u otras cosas que tu hijo reconozca en cada página. También puedes pegar un pedazo de papel, tela u otros elementos con textura que tu niño pueda sentir. Escribe una palabra o dos en letras grandes y claras debajo de las imágenes y júntalo todo con grapas o cintas.

Técnicas para incentivar la lectura

Es más probable que un niño que disfruta de la lectura preste atención, la cual es esencial para el aprendizaje. Estas son algunas técnicas que los padres pueden adoptar para incentivar a que sus hijos disfruten de la lectura.

  • Deja que tu hijo pase las páginas a su propio ritmo. Está bien si él quiere saltarse parte la historia.
  • Las palabras no son tan interesantes para los niños pequeños quienes no siempre las entienden. Puedes hacer la experiencia de lectura más interesante haciendo referencia a las imágenes y estableciendo conexiones con la vida cotidiana de tu hijo. No temas en desviarte un poco de la historia ya que a los niños les encanta cuando se hacen conexiones.
  • La interacción con las historias y la adaptación de las mismas son unas de las cosas más efectivas que un padre puede hacer para incentivar a su hijo a leer y ayuda a que los libros sean más divertidos.
  • En vez de corregir la pronunciación de tu hijo, ayúdale a mejorar su entendimiento. Su lectura mejorará conforme él se familiarice con las palabras y los sonidos.