Aperitivos y algunas ideas de merienda

Los niños hasta los 10 años necesitan comer cada cuatro a seis horas (tal vez más) para asegurarse de que tienen suficiente energía. Sin embargo, ten en cuenta que masticar todo el día no es ideal....


Los niños hasta los 10 años necesitan comer cada cuatro a seis horas (tal vez más) para asegurarse de que tienen suficiente energía. Sin embargo, ten en cuenta que masticar todo el día no es ideal debido a la exposición continua de los dientes a los alimentos. Tu hijo debe comer comidas regulares que incluyan de dos a tres aperitivos al día. Los bocadillos son vitales para reducir el hambre, apoyar el crecimiento, mantener la energía y proporcionar nutrientes. De hecho, muchos niños (particularmente aquellos que están en guarderías) obtienen alrededor del 50% de sus requerimientos nutricionales de las comidas y bocadillos previos a la cena.

Asegúrate de que los bocadillos son tan nutritivos como las comidas, evita los alimentos excesivamente grasos y los alimentos o bebidas endulzadas (por ejemplo, jugos de fruta artificiales) que son densos de energía y pueden llenar un estómago pequeño. Darle leche después de un bocadillo y no antes, puede ser una buena idea. También puede ser útil tener frascos de aperitivos saludables en la nevera y la alacena para variar, por ejemplo, sultanas maduras, higos y albaricoques, elije una fruta cada día y varíalas. Otro aperitivo puede ser galletas integrales, arroz, centeno, incluso sin gluten. También puedes hacer lo mismo con panes, pan integral, pan de centeno, pan de avena y así sucesivamente. Estos alimentos se pueden almacenar y se mantendrán bien durante algún tiempo y se pueden combinar con fruta, yogur y otros alimentos frescos. Así, por ejemplo, un niño puede tener bocadillos compuestos de fresas, higos secos, pan integral y yogur natural un día. Luego manzanas, albaricoques secados al sol, galletas de centeno y queso al siguiente día, y así sucesivamente.

Las siguientes ideas se proporcionan con el fin de ayudarte a cumplir una de las directrices dietéticas más importantes, LA VARIEDAD. Algunas son para el hogar mientras que otras se pueden utilizar para las loncheras y las meriendas.

Ideas de aperitivos

Personalmente, me gusta ofrecer fruta y algo más sostener en cada bocado - por ejemplo, fruta y yogur, fruta y galletas saladas, fruta y queso. Los bocadillos pueden incluir:

• Palitos de frutas. 1-2 al día (de la sección de alimentos saludables con 100% de fruta solamente).

• Palitos de queso. 1-2 por día.

• Fruta (todos los frutos rojos son muy nutritivos, pero recuerda que la variedad es la clave).

• Galletas (arroz orgánico, centeno, sésamo y galletas de agua, especialmente los bajas en azúcar y sal).

• Galletas de algarrobo y alforfón.

• Galletas saludables sin azúcar.

• Un bagel con aguacate y/o queso crema

• Las uvas congeladas son un lujo fantástico en los días calurosos (rebanada por la mitad si te preocupa que se pueda atragantar.

• Lo mismo ocurre con los melones congelados, banano y naranja en cuartos.

• El yogur se puede congelar de forma segura como un gran aperitivo para el día o para cajas de almuerzo.

• Naranja pelada. Se puede envolver con la cáscara para lo que se mantenga fresca hasta que se coma.

• Galletas con queso crema.

• Falafels y salchichas vegetarianas.

• Panecillos integrales, bagels y muffins.

• Sultanas o higos naturalmente secados al sol (libres de dióxido de azufre y sin semillas).

• Muffins saludables, p. Aquellos que son orgánicos y altos en calcio; Hechos con fruta (higos y sultanas), harina integral y azúcar reducida. Normalmente los de la tienda orgánica y los de la sección saludable son a menudo nutritiva.

• Malteadas (con frutos rojos mixtos). este es uno de los bocadillos favoritos de mi hijo; También se puede congelar y dárselos congelados en el verano o en las fiestas.

• Tapioca mezclada con yogur natural y fruta en rodajas. Congela durante la noche para que pueda llevar en la lonchera.

• Bananos congelados con salsa de yogur de maracuyá.

• Cubos de helado casero rellenos con una mezcla de yogur natural y pulpa de fruta.

• Mini pizzas con aguacate, jamón, tomate, piña, etc.

• Panecillo integral cubierto con un poco de mantequilla.

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¿Porqué se le cae el pelo a mi bebé?

Es una pregunta muy frecuente en la consulta pediátrica y motivo de preocupación de las mamás y papás, al pensar que sus bebés pueden quedarse calvos.

Primero, es importante saber que al nacer los bebés tienen un pelo muy fino; algunos tendrán mucho, otros poco y otros practicamente nada, y cualquiera de los casos es completamente normal.

Lo más frecuente es ver alopecias (que es el término médico para definir la pérdida de cabello) en forma de "banda" en la región occipital, es decir en la parte trasera de su cabecita, y esto se debe sencillamente a la fricción continua de esa zona con el colchón o la almohada, pero a medida que tu bebé crezca, esté menos tiempo acostado, se mueva más y empiece a sentarse, se detendrá la pérdida de su pelo y comenzará a crecer más parejo. La edad normal en la que se da este tipo de alopecia en “banda” es antes de los 6 meses, de allí en adelante su pelito irá creciendo poco a poco.

También es muy habitual ver lo que denominamos "costras lácteas" que son una especie de escamas amarillentas que salen en el cuero cabelludo y que en ciertas ocasiones al caer producen también la caída del pelo, pero no te preocupes, es también normal y definitivamente ese pelo volverá a crecer.

Un caso menos frecuente es observar áreas del cuero cabelludo sin nada de pelito (alopecia), causada generalmente por hongos, lo cual sí requiere tratamiento antimicótico para curarse.

También puede haber pérdida de pelo en forma circular en pocas zonas que puede resolverse espontáneamente, pero en caso de que el cuadro persista o empeore en áreas más grandes, lo mejor es  acudir al dermatólogo pediatra para su tratamiento, que generalmente puede ser con corticoides tópicos o inyectables que se aplican directamente en el cuero cabelludo, o vitaminas como el complejo B y un mineral como el Zinc para fortalecerlo.

Por último existen niños (menores de  3 a 4 años)  que se halan los cabellos intensamente, y aunque lo hacen de forma inocente y muchas veces inconsiente, podrían quebrar su pelo y favorecer su caída. En estos casos es siempre mejor consultar con el pediatra ya que generalmente se debe a problemas tensionales del niño.

Una recomendación es no hacerle a tu bebé peinados como trenzas o cepillarlo enérgicamente ya que hala el pelito y puede ocasionar su caída.

Ante todo, quiero recomendarte que si tu bebé presenta pérdida de pelo después de los 6 meses, siempre consúltalo con el pediatra para descartar problemas nutricionales, relacionados con medicamentos, de índole médico o alguna lesión del cuero cabelludo. Eso sí, ten mucha paciencia ya que el crecimiento del pelo de los bebés que han presentado algún tipo de alopecia demorará algunos meses. Cada niño tendrá su ritmo de crecimiento,  pero no te preocupes que al final crecerá.

Dr. Fernando Sumalavia González

PEDIATRA


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