Tratamiento del síndrome de los gemelos transfusor - transfundido

Cuando la presentación de este síndrome pone en peligro la vida de uno o más bebés, es necesario que el médico intervenga, de no hacerlo sólo sobrevive el 20% de los

Existen dos tipos de tratamiento para esta patología del embarazo:

Amniodrenaje. Elimina la abundancia del líquido amniótico para evitar que se desencadene el parto prematuramente y disminuir la presión sobre el vientre de la mamá. Ataca al síntoma y no soluciona el problema. El bebé donante sigue bombeando sangre a su hermano gemelo, pero con esta práctica se apunta a lograr que el embarazo llegue a la semana 28, cuando los bebés ya tienen probabilidades de sobrevivir.

Cirugía prenatal. Mediante microcirugía láser se cauterizan las conexiones entre los vasos sanguíneos de los bebés. Una vez hecho esto cada bebé es independiente y se eliminó el problema de la transfusión sanguínea. Esta operación sólo puede realizarse en hospitales y por médicos especializados y aun así no está exenta de riesgo: en el 10% de los casos se desencadena un parto prematuro y en alrededor del 20% de los casos puede perderse la vida de uno de los bebés. Este riesgo puede anticiparse mediante una ecografía doppler. Cuando se aplica esta práctica disminuyen las consecuencias del síndrome que pueden afectar a los bebés luego del parto.

La aplicación de ambos tratamientos eleva a un 60% la esperanza de vida para ambos bebés y hasta el 80% la posibilidad de que sobreviva uno de ellos.

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El Yoga y el embarazo

La actividad corporal es especialmente necesaria durante el embarazo. El cuerpo sufre una serie de cambios que afecta tu estado de ánimo y producen dolores o molestias físicas como náuseas, dolores lumbares, hinchazones de pies, estrías, etc.

La actividad corporal es especialmente necesaria durante el embarazo. El cuerpo sufre una serie de cambios que afecta tu estado de ánimo y producen dolores o molestias físicas como náuseas, dolores lumbares, hinchazones de pies, estrías, etc. Para combatir estos dolores el yoga y el embarazo se llevan muy bien.

Durante la gestación de tu bebé es muy importante acompañar todos estos cambios con una actividad física que te permita relajarte mentalmente y vivir tu embarazo con la plena felicidad que mereces.

¿Cómo practicar el yoga en el embarazo?

La práctica de las meditaciones yóguicas te ayudan en este aspecto logrando un equilibrio físico y emocional. Las asanas (posturas yóguicas) permiten conectarte con tu bebé y transmitirle toda la paz y la energía positiva para un crecimiento saludable.

También reducen la ansiedad por el hijo que crece dentro de ti y el temor que causa el miedo al dolor y a lo desconocido, ayudando a conectarte con tu cuerpo y fortaleciendo tu mente para mantenerla en calma en los momentos necesarios.

Por otro lado, la pranayama (respiración yóguica) te ayuda a evitar la fatiga, la tensión nerviosa, a eliminar toxinas y te obliga a concentrarte, no perder tu ritmo e ir más allá del dolor, logrando de este modo un parto más fácil y corto.

No es necesario que te encuentres realizando yoga anteriormente para poder practicarlo durante tu embarazo. La actividad física será beneficiosa para tu salud y la de tu bebé.

No existe un yoga especial para embarazadas, sino que se adaptan las prácticas normales a las necesidades de las futuras mamás, por lo que esta práctica se realiza con grupos exclusivamente de embarazadas, que además te permiten la posibilidad de compartir tus experiencias con otras mujeres que, como tú, atraviesan por esta etapa tan bella de la vida de una mujer.

Si te das a la tarea de practicar, en intenet puedes encontrar muchas madres blogueras que adquirieron esta actividad para hacer de su embarazo una experiencia saludable. Consulta cualquier ejercicio con tu médico.

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